lunes, 5 de agosto de 2013

Cámara y... ¡Acción!

Se lo que estáis pensando... otro blog sobre cine. Yo ya visito muchos blogs sobre noticias de cine, estrenos, reseñas de películas, páginas de descarga con sinopsis. Tenéis razón, otro blog de cine más se presenta ante vosotros. Y eso no es lo peor. Lo peor de todo el asunto es que ni siquiera pretende ser un blog de referencia sobre el arte del cine o el entretenimiento (lo que prefiráis, eso lo discutiremos más adelante). Este pequeño sitio no pretende ser mejor que nadie, ni saber más que otros, ni ser más sensible, ni más combativo, ni más grosero. Solo un blog de cine activo.

Puede que os preguntéis sobre el nombre. Los más avezados os daréis cuenta de que está formado por dos palabras Cine y Activista. La primera está clara. Creo que no necesita más explicación. El cine lo conocemos todos (o quizás no, eso también podemos hablarlo en otra ocasión). Se han escrito millones de libros, vertido incontables palabras, filmado miríadas de cintas desentrañando sus secretos. Documentales, enciclopedias, ensayos, etc.

La segunda quizás necesite alguna aclaración. Activista es alguien que pretende realizar una acción o actividad con intención de efectuar un cambio, normalmente de índole política o social.

Si unimos ambas, rápidamente podemos determinar que lo que intenta este blog sería proponer acciones que logren un cambio en el mundo del cine. Sin embargo, el mundo del cine es demasiado grande para que alguien como yo, desde este lugar, pueda cambiar nada (aunque quizás debí referirme a la industria del cine). Lo que se puede hacer es intentar promover una actitud distinta. El viaje más largo comienza con un solo paso y el viaje que conlleva ver películas, entenderlas, amarlas u odiarlas sí que puede comenzar desde un humilde lugar como éste.

Activismo viene también de acción. Esa palabra es la que se grita (normalmente) cuando se comienza a rodar una escena. Desde aquí proponemos, para empezar, realizar un sencillo ejercicio que últimamente se nos está negando desde las pantallas cinematográficas con demasiada asiduidad (aunque esto viene de lejos en realidad) y es el de mantener una actitud "activa" ante este arte. Los sucesivos cambios en el modo de ver el mundo, los avances técnicos aplicados al cine y otros factores, lo han convertido, en ocasiones, en un arte pasivo y complaciente como reflejo de unos espectadores pasivos y complacientes. Os invito desde este momento a analizar, construir, deconstruir y, en definitiva, conocer las películas y lo que las rodea. Se puede pensar que por ese camino todos nos volveremos más escépticos, que perderemos capacidad de diversión. Si así lo piensas, lo mejor es que no sigas leyendo el resto de artículos. Si por el contrario amas la fabulación, crees que las imágenes pueden inspirar sentimientos, piensas que conocer algo te puede hacer apreciarlo y amarlo todavía más, te doy la bienvenida.

2 comentarios:

  1. ¡Que Bergman se prepare! Por fin alguien que va a repartir estocadas a los que se atrevan a ensuciar el cine con excrecencias en 35 mm. y lo llamen película.

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